Un mantenimiento inadecuado de los engranajes de la máquina dobladora de tubos puede provocar ruidos anormales, vibraciones y ajustes inexactos.
Muchas personas consideran los engranajes de las máquinas dobladoras de tubos, ya sean internos del reductor o engranajes expuestos del brazo de doblado, como «trozos de hierro» y no les prestan atención. Pero cuando ya escuchan ese sonido de «golpeteo», los dientes de los engranajes ya se han desgastado hasta el punto de parecer cuchillas cortantes. Seguir estas recomendaciones de mantenimiento prolongará la vida útil de sus engranajes varios años.
I. Causas comunes de fallo de los engranajes
1. Desgaste en seco por falta de lubricación: Sin una película de aceite, la superficie del engranaje se frota contra sí misma; inicialmente aparece brillante y rugosa, desarrollando progresivamente picaduras y descamación, y finalmente conduciendo a la rotura de los dientes.
2. Juego excesivo: El desgaste aumenta el juego de engranaje entre los dientes, provocando un impacto brusco con cada cambio de marcha, lo que conduce a grietas por fatiga en la raíz del diente.
3. Intrusión de objetos duros: Las cubiertas protectoras dañadas permiten que virutas metálicas y arena caigan en la caja de cambios, actuando como una pasta abrasiva que desgasta una capa de la superficie del diente.
II. Cuatro tareas rutinarias de mantenimiento
1. Escuchar los sonidos y comprobar el nivel de aceite
En las cajas de cambios con ventanas de observación de aceite, compruebe semanalmente el nivel de aceite y rellene si está por debajo del límite inferior. Abra la tapa de llenado y olfatee: un olor a quemado indica que el aceite se ha degradado debido a altas temperaturas. Un sonido uniforme de «zumbido» procedente de los engranajes es normal, pero un sonido agudo de fricción o un ruido de «golpe» o «golpeteo» indica un juego excesivo o daño en los dientes de los engranajes.
2. Cambiar el aceite periódicamente
El aceite de engranajes generalmente debe cambiarse una vez al año o cada 2000 horas. Si el aceite drenado es negro o contiene polvo metálico, indica un desgaste anormal de los engranajes. Al cambiar el aceite, retire el tornillo magnético inferior y límpielo; cuanto más polvo de hierro se haya acumulado en él, más rápido será el desgaste.
3. Lubrique con frecuencia los engranajes expuestos
Los engranajes abiertos del brazo articulado no cuentan con baño de aceite y requieren lubricación manual. Antes de comenzar cada turno, aplique con un pincel una capa fina de grasa litírica de alta presión (NLGI 1 o 2) sobre los dientes del engranaje. Tenga cuidado de no aplicar demasiada, ya que de lo contrario se proyectará lodo oleoso por todas partes. Las grasas convencionales se filtrarán a altas temperaturas; es indispensable utilizar grasa de alta presión.
4. Repare inmediatamente las cubiertas protectoras dañadas.
Si las juntas o las tapas antipolvo del reductor están dañadas, no intente cubrirlas con cinta adhesiva. Que virutas metálicas penetren en el interior durante un solo día equivale al desgaste de un mes en los engranajes. Reemplácelas si es necesario; su costo es de apenas unas decenas de dólares.
III. Cómo comprobar el juego
Utilice un comparador para comprobar el juego en el lateral del engranaje o del brazo de giro, moviéndolo hacia adelante y hacia atrás. Lea el valor del juego. Si supera en más del 30 % el valor establecido por el fabricante, debe ajustarse la calibración mediante arandelas o sustituirse el engranaje. No espere a que el juego sea tan grande que provoque la rotura del engranaje antes de tomar medidas.
IV. Una sugerencia práctica
Durante las revisiones generales anuales, drene el aceite del reductor, retire la tapa inferior y examine visualmente las superficies de los engranajes. Si aparecen pequeñas picaduras en las superficies de los engranajes, se permite su uso continuado; sin embargo, si hay picaduras con desprendimiento de material o dientes afilados, debe sustituirse inmediatamente. Esperar hasta que un diente roto bloquee el mecanismo y el brazo de giro se detenga de forma repentina constituye un problema grave.
El hecho de que un engranaje no haga ruido no significa que esté en buen estado. Para cuando empieza a hacer ruido, ya es demasiado tarde. Escuchar regularmente los engranajes, comprobar el nivel de aceite y aplicar grasa mensualmente resulta cien veces menos problemático que repararlos una vez que se averían.






































