Los engranajes son uno de los componentes de las máquinas dobladoras de tubos que suelen pasarse por alto hasta que surgen problemas. El aceite hidráulico, los sistemas eléctricos, los moldes y los sensores son todas áreas clave de atención diaria. Pero, cuando se trata de engranajes, muchas personas piensan: «Es solo un trozo de hierro; ¿qué podría salir mal?»
En realidad, el sistema de engranajes y cadena de una máquina dobladora de tubos transmite el par del motor al brazo de doblado, a la matriz de sujeción y a la matriz de prensado: los actuadores. Si los engranajes están flojos o desgastados, los movimientos del brazo de doblado no seguirán las instrucciones programadas. Desviaciones angulares o arrugas en el tubo —tras investigar diversas causas— resultan finalmente atribuibles a la holgura entre engranajes.

I. Cómo se desarrolla progresivamente el desgaste de los engranajes
El desgaste de los engranajes casi nunca ocurre de forma repentina. Puede comenzar con picaduras en los dientes del engranaje o con un ligero estiramiento de la cadena. Estos cambios no detienen inmediatamente el funcionamiento de la máquina, pero ya se está reduciendo la eficiencia de la transmisión.
El aumento de la fricción provoca la acumulación de calor, lo que hace que el rendimiento del lubricante se deteriore aún más rápidamente. El contacto entre los dientes del engranaje se vuelve cada vez más irregular, aumentando las tensiones localizadas. En un determinado punto crítico, un engranaje se rompe o la cadena salta dientes, provocando la parada de la máquina. Este proceso puede tardar meses o incluso más, pero a menudo se pasan por alto los primeros síntomas.
II. Inspecciones periódicas: Escuchar y observar
Antes de poner en marcha la máquina cada día, los operarios deben prestar atención a cualquier sonido anormal cerca de la caja de engranajes. El funcionamiento normal de los engranajes produce un sonido uniforme. Los golpes periódicos o los sonidos agudos de fricción suelen indicar cambios en el engranaje o en las condiciones de lubricación.
Realice una inspección sencilla semanalmente, que incluya comprobar fugas de aceite fuera de la caja de engranajes, asegurarse de que la tensión de la cadena sea adecuada y buscar signos evidentes de desgaste. Estas revisiones no requieren mucho tiempo, pero permiten detectar muchos problemas desde muy temprano.

III. Lubricación: Más no siempre es mejor
Los engranajes y las cadenas necesitan aceite lubricante o grasa para reducir la fricción y disipar el calor. Sin embargo, la cantidad y la frecuencia de la lubricación deben controlarse adecuadamente.
La falta de aceite lubricante provoca contacto directo entre los dientes de los engranajes, acelerando el desgaste. Por otro lado, demasiada grasa puede atraer virutas metálicas y polvo, actuando como un abrasivo y acelerando también el desgaste. Además, no se deben mezclar lubricantes de distintas marcas, ya que sus sistemas de aditivos pueden reaccionar entre sí.
Utilizar el aceite recomendado en el manual del equipo y aplicarlo según los intervalos y cantidades indicados es mucho más eficaz que añadirlo ciegamente en mayor cantidad.
IV. Tensión de la cadena: ni demasiado floja ni demasiado tensa
Si la cadena está demasiado floja, vibrará durante el funcionamiento, generando cargas de impacto. La fuerza de impacto sobre las ruedas dentadas y los engranajes es mucho mayor que la fuerza uniforme. Si la cadena está demasiado tensa, aumentará la carga sobre los rodamientos y los ejes, acelerando el desgaste.
El método general para comprobar la tensión consiste en presionar el centro de la cadena y observar su desviación. Los valores específicos se pueden encontrar en el manual del equipo, ya que distintos modelos de dobladoras de tubos tienen requisitos diferentes. Ajustar la tensión de forma oportuna cuando se detecta que no es adecuada resulta mucho más sencillo que esperar hasta que la cadena salte dientes.
V. Limpieza: prevención de efectos abrasivos
El entorno de trabajo de una dobladora de tubos contiene polvo metálico y niebla de refrigerante. Si estas sustancias penetran en la caja de engranajes, se mezclarán con el aceite lubricante, formando una mezcla pastosa abrasiva que acelera el desgaste de las superficies dentadas.
Limpiar periódicamente el exterior de la caja de engranajes y comprobar los sellos en busca de daños reduce la posibilidad de que contaminantes ingresen al sistema de engranajes. Si la caja de engranajes dispone de respiraderos o orificios de inspección, tenga cuidado de no dejar caer residuos en su interior.

VI. Cuándo reemplazar las piezas resistentes al desgaste
Incluso con un mantenimiento adecuado, los engranajes y las cadenas tienen una vida útil limitada. Seguir utilizando componentes que presenten picaduras evidentes, alargamiento de la cadena superior al límite permitido o deformación de los dientes del engranaje solo aumentará el riesgo.
Sustituir estos componentes durante paradas programadas es mucho más rentable que esperar a que fallen. Las pérdidas derivadas de paradas imprevistas suelen ser mucho mayores que el costo de las piezas de repuesto.
VII. Errores comunes
Ignorar los componentes de transmisión mecánica y centrarse únicamente en los sistemas hidráulicos y eléctricos. Aplicar exceso de lubricante, bajo la creencia errónea de que más lubricación equivale a mejor protección. No verificar periódicamente la tensión de la cadena y descubrir los problemas únicamente cuando ya son evidentes. Todos estos problemas se pueden evitar creando una lista de verificación sencilla.